Mi historia | Sonríe sin temor al futuro | Vanessa Hermosillo

Yo soy Vanessa Hermosillo, tengo 20 años y estudio Ing. En Gestión Empresarial. Y esta es mi Historia. Actualmente vivo con mi mama, una mujer que me ha enseñado a ser valiente y genuina. Tengo una hermana que tiene una familia hermosa de 4 integrantes y también tengo un papa que amo con todo mi ser. Hoy les contare de mi historia cuando decidí hacer de Dios mi padre.
Mi madre llego a conocer a Jesús cuando tenía 3 meses de nacida. Mis padres se separaron cuando yo solo tenia 3 años de edad, yo no recuerdo las ofensas, los pleitos y los golpes, no siento que los viví, pero si, sucedieron cuando yo estaba muy pequeña, al crecer tuve que comprender que mis papis ya no eran uno mismo, estaban a distancia y yo estaba a distancia de el por su adicción a las drogas, sabia el problema que el tenia pero no aceptaba que golpeara, que ofendiera, ni que tuviera un problema de adicción. Lo veía como mi héroe, como lo mejor que puedo tener, no aceptaba lo que me contaba mi hermana, no aceptaba cuando descubrimos a mi mami comprar los regalos de navidad y que mi mami le pagara a mi papa para que el nos lo diera de su parte y pasar un tiempo en familia como lo que mi hermana y yo soñábamos cada 25 de diciembre, mi madre siempre nos enseño a amarlo, a abrazarlo siempre, aun cuando me decía voy por ti a las 5:00pm y no llegaba hasta un año después yo lo recibía con abrazos y besos muy pequeñitos por toda su carita. Así fue, hasta que lo conocí en su otro lado por las adiciones, tenía 14 años, un momento horrible que no volvería a vivir cuando agredió a su actual novia fue un cuadro muy feo donde yo solo la veía a ella y solo podía ver a mi madre, ahí fue cuando por primera vez supe y entendí que debía orar, orar y orar porque solo Dios podía cambiarlo. Supe que tenia un problema, entendía lo que me decían de él y la razón por la cual no siempre debía ir a verlo, si, viví unos minutos, lo que no quise vivir de chiquita con mi madre. Después de ahí mi corazón se saturo de emociones y sentimientos, muy frágiles, en cualquier momento mi corazón se podía quebrar y dejar de creer en la paternidad a la que yo me estaba aferrando a tener.
Y si, se quebró. Pero si de algo estoy convencida es que Dios restaura corazones rotos, no te manda a la batalla solo ni te hace vivir momentos que no puedes superar, tuve apoyo de mi iglesia, de mi familia y hasta de varones que me apapachan como hija, pero sobre todo, clame a Dios clame a su verdad, clame a su amor, clame a su paternidad y fue ahí cuando el me dijo que es mi padre, que es quien me guiara, quien me dará mis necesidades, quien me pondrá sueños, quien me dará su amor en físico y espiritual, y si, te puedo decir que siento su abrazo todas la noches, que me equivoco y el no se va ni me castiga, que cada vez que yo le hablo esta 24/7, quien me acompaña, un padre que todos sueñan tener, Jesús es, que esta cada comida familiar, quien me puso una madre que esta es conexión con El y me pueden guiar. Hoy vengo a decirte que los sueños son cumplidos cuando tomas a Jesús como amigo y padre, a pesar de todo, Dios sabe nuestras imperfecciones y su gracia derrama en nosotros y nos perdona en todo, yo perdone, yo deje atrás lo que viví, yo deje atrás el aferrarme un padre físico y vivir con mi papa Jesús. Me siento verdaderamente amada y se que Dios cumple cada deseo, y está ahí en la batalla. Después de todo mi padre decide internarse en 2019, y después de mucho tiempo, lo veo vulnerable en un lugar donde tratan la drogadicción donde él quería superarse y perdonar, por meses fui a visitarlo domingos y jueves, verlo avanzar y dejar atrás esos 20 años de esclavitud, pude ver paso a paso con lágrimas en mis ojos, sonrisas y abrazos llenos de amor verdadero una superación, estoy amando esta temporada, estoy viviendo un sueño que noche tras noche pedía ver a mi papa bien y amándose.
Hoy puedo verlo feliz, contento, superando, buscando a Dios y haciéndome llamadas de papa contándome historias hermosas que están en su memoria conmigo, esta disfrutando su familia y sus hijas y eso me llena de alegría, puedo decirte que, si algo está haciendo ruido en ti, una persona, situación o tu mismo, llegara el momento que veras la luz y veraz tu sueño cumplir. Yo no sé qué sucederá después de esto, pero confiare en mi papa Jesús que me sustenta y me dio ese soplo de vida, no me hace falta nada, tengo su ADN y tengo a quien decirle “hola papa” cada mañana.

Mi papa Jesús me enseño y me tuvo de su mano en todo ese tiempo y cada temporada de mi vida con un versículo escrito para mi que es: “esta vestida de fortaleza y dignidad, y se ríe sin temor al futuro” proverbios 31:25.
Se fuerte, invístete de poder y dignidad y ríe sin temor al futuro porque Jesús está en cada temporada, ¡SONRIE!
Estoy agradecia por la vida de Vanessa y por toda su ternura y sabiduría, ¡Qué afortunados somos de que esté en nuestras vidas!
Con amor, Botswana



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