Nunca es tarde para perdonar | Nicole Miranda | Mi historia


En navidad del año 2014 toda la familia de parte de mi mamá se hospedó en nuestra casa para celebrar esta fecha tan especial del año en donde podíamos comer y convivir, recuerdo que ese día estaba muy feliz porque podía estar con mis primos y podíamos reírnos de todo. Pero, hubo un momento en el comencé a ver a mis tíos y a mi mamá actuar un poco extraño, también me percaté de que mi papá no se encontraba en la casa, pero no le di mucha importancia así que subí a mi cuarto y tomé mi celular para checar Facebook, entrando aparece una publicación que venía desde el perfil de mi papá y en ese momento mi mundo se derrumbó, todo lo que veía de colores se comenzó a tornar gris, mis ojos se nublaron y el llanto comenzó, todo lo que podía pensar era en mi papá y lo que había hecho, me sentía sola, me sentía vacía y sin fuerzas, no quería estar en este mundo porque sentía mucho sufrimiento, mi corazón dolía como nunca, pero en esos pensamientos una canción vino a mí y trajo paz, haciéndome recordar de que no estaba sola y que Dios no me había abandonado, comencé a platicar con mi papá por mensaje y traté de ser fuerte para mis hermanitas y mi mamá.
Pasaron los días y papá regresó, año nuevo fue un momento en el que se trató de unificar de nuevo nuestra familia teniendo un viaje solo con mis padres, hermanas y yo. Ese viaje trajo satisfacción porque creí que todo estaría bien. Pero, pasaron los meses y todo fue empeorando, en abril del año 2015 hubo una noche oscura en el que detonó lo que pasaría con nuestra familia, esa escena fue algo que marcó muchísimo mi vida, al día siguiente mi papá sale a su trabajo y no vuelve para dormir en casa. Ese día no tuve tiempo para llorar ni ponerme triste porque asumí la responsabilidad de estar fuerte en todo momento para la familia. Los meses siguientes fueron difíciles, llenos de peleas, llanto, tristeza y cambios. Bajé mi rendimiento escolar, de ser una niña dulce y alegre, me transformé en una persona fría y dura. Tratando de no mostrar sentimientos y estar neutra ante cualquier situación, pero aún en medio de todo Dios permaneció a mi lado y no me dejó caer. Al siguiente año comencé con nuevos propósitos y retos ya que no me gustaba en la persona en que me había convertido, después de todo comencé a acercarme más a Dios y a mi papá, porque me había olvidado de ellos. Dios comenzó a hablar a mi corazón diciéndome que perdonara a mi papá y ese pensamiento continuó por años, pero no lograba perdonar y sanar completamente.
Me volví más fuerte y comencé a demostrar un poco más de sentimientos, Dios trajo calidez a mi vida, pero todavía faltaba algo por hacer. En el año 2019 una palabra tocó mi corazón y espíritu, ya que me recordó las veces en las que he fallado de gran manera y Dios me ha perdonado, así que pensé, cuánto tiempo más estaré aferrada a vivir con ese sentimiento de rencor, sin perdonar y sin poder tener una buena relación con mi padre. Así que este versículo habló a mi vida, diciendo:
Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo. Efesios 4:32
Después de esto tuve un duelo conmigo misma para por fin decir que perdonaba completamente de mi papá y me olvidaba del pasado, estando dispuesta a amarlo incondicionalmente. Ese día hubo un cambio en mi vida que indudablemente me trajo descanso y amor de más para dar.

Hoy en día tengo buena relación con mis padres y hermanas, los amo muchísimo y estoy agradecida con Dios de que a pesar de todos mis altibajos permaneció fiel y nunca soltó mi mano. Tuvieron que pasar cuatro años para perdonar una traición, pero te recuerdo, nunca es tarde para perdonar.
Por: Nicole Miranda
Gracias a Dios puedo hacer equipo con esta gran mujer y aprender de su alegría y pasión. ¡Eres admirable!
Con amor, Botswana



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